Y es una decisión bien dolorosa.
Nos ha costado y creemos que dar este paso nos deja huerfanos de una actividad que fomenta profundamente la convivencia, el conocimiento mutuo, el acercamiento a las diversidades que formamos el Centro EPA Codef de Fundación Adunare.
Pero no puede ser de otra manera.
Estamos estrangulados económicamente. El cierre de convenios, el retraso en la convocatoria de subvenciones, la rebaja en las cuantías de las que se van publicando… nos lleva a ir tomando este tipo de decisiones.
Hasta ahora hemos mantenido toda la actividad, no hemos bajado en ningún momento la calidad de ninguno de los grupos de formación: todos han seguido teniendo el mismo número de días y horas de formación y contando con todos los materiales necesarios. Ni siquiera el comienzo de los cursos INAEM, que ha supuesto dedicar integramente a ellos jornada y media de trabajo de Coordinación Pedagógica, ha provocado ningún cambio en la oferta del Centro.
Esta es la primera consecuencia directa de los recortes.
Estamos seguros que lograremos seguir en la brecha, en la educación para construir una sociedad consciente de sus posibilidades y constructora de sueños. Antes o después dejaremos de medir los resultados por la eficiencia económica y por los votos. y para que eso ocurra, seguiremos día a día, con las puertas y las aulas abiertas empujando a la utopía.



